Corvette, la firma más deportiva del grupo General Motors, pone a la venta la variante más potente de su oferta, el ZR1. Por sus características puede equipararse, entre otros, a los Ferrari 599 GTB F-1, Lamborghini Murciélago LP640, Bentley Continental GT Speed, aunque todos son sensiblemente más caros.
En esencia, su motor de gasolina V8 es común al de otros Corvette, pero amplía cilindrada a 6.162 cc y aporta numerosos cambios. Por ejemplo, bloque y culata -con árbol de levas en el primero y 2 válvulas por cilindro reforzadas y admisión fija- son de aluminio, la segunda con un tipo de aleación que disipa mejor el calor. Además, adopta una turbulencia tipo swirl que mejora la mezcla aire/gasolina, pistones forjados y sobrealimentación mediante compresor volumétrico de 2,3 litros tipo Roots -fabricado por Eaton-, con intercooler.
Más moderno, avanzado y seguro, el Mini descapotable renueva argumentos para perpetuarse como icono y objeto de deseo. Llega con motores de 120 y 175 CV, pero en breve habrá más. Como siempre, va de cine.
El nuevo Mini Cabrio -precios entre 23.900 y 34.830 euros- presenta novedades en casi todos los apartados, si bien parte de su estructura procede del modelo anterior. El nuevo diseño, más compacto, alarga el frontal -en parte por motivos de seguridad, sobre todo para resultar menos dañino en caso de atropello-, y por tanto la longitud, 8 cm, y por ejemplo las bisagras de la portezuela trasera van ocultas, en vez de a la vista y en color carrocería como antes.
Los rasgos generales son similares, pero matiza faros -más grandes, no suben con el capó, como antes-, capó, paragolpes, parrilla... Y renueva el interior, con mayor prestancia, calidad y combinaciones de colores y revestimientos, algunas más elegantes y otras más atrevidas e innovadoras; las opciones y complementos para personalizarlo, tanto por fuera como por dentro, también se han puesto al día -por ejemplo, puede adosar a la zaga un práctico portabicicletas-, y siguen siendo casi infinitas, hasta el punto que la marca asegura que en un año de producción es casi imposible que salgan de la planta de Oxford 2 Mini idénticos. Sus competidores siguen siendo los Audi A3 Cabrio y Volkswagen New Beetle Cabrio, junto a otros como el BMW Serie 1 Cabrio o el Fiat 500 C.
Para BMW la Serie 3 es estratégica en su comercio. En España es el modelo que más vende a partir de su prestancia, unas tarifas que aún elevadas son asumibles, una calidad intachable y una eficacia contrastada por confort, dinámica y rendimiento.
El tacto de los mandos y pulsadores, suaves y precisos de accionar, y su posición son excelentes. También la posición de conducción, con el cuerpo central de la consola levemente dirigido al piloto y el volante, de aro grueso, dispuesto en un acertado plano vertical -se regula, como los asientos delanteros, en altura y profundidad.
Detrás -las plazas laterales con anclajes Isofix- hay sitio para dos adultos. Por ejemplo, con un conductor de 1,84 metros a los mandos un ocupante de esa talla puede acomodarse detras de él sin estrecheces. Eso sí, la curvatura cóncava del respaldo dificulta un viaje para un pasajero central, que al mismo tiempo tendrá que lidiar con un prominente túnel de transmisión y con la prolongación de la consola delantera -con salidas de aireación y tomas eléctricas auxiliares-. Todo obligará a abrir las piernas y a una postura incómoda.
Un punto fuerte del Touring es su maletero, al que se accede por un portón de tamaño generoso o bien abriendo exclusivamente la luneta, ideal si aparcamos en un sitio estrecho o cerca de una pared y sólo queremos meter una bolsa o un pequeño paquete.
A la venta en otoño, cuenta con tracción a las ruedas traseras o propulsión, cambio manual -o automático y secuencial Touchtronic con sobreprecio, seis marchas y modos de uso normal y deportivo-, y sobre todo mecánica de gasolina aspirada fabricada entermente en aluminio con arquitectura V12 y 5.9 litros de capacidad -con inyección indirecta y admisión variable-. Pesa 1.695 kg, que reparte de forma equidistante entre los ejes anterior y posterior. Además, el chasis de completa con cubiertas Prielli P Zero 245/25 y 295/30 delante/detrás, siempre sobre llantas de 20 pulgadas, así como con discos de freno de 398 y 360 mm con pinzas de seis y cuatro pistones en cada caso.
El equipamiento de serie contempla elementos como 4 airbag -que no de cabeza-, control de estabilidad DSC, amortiguación de flexibilidad variable -es independiente en ambos ejes mediante paralelogramo deformable-, butacas de diseño deportivo y ajuste motorizado, tapizado de cuero, navegación con hard-disc, conexión telefónica Bluetooth, audio Dolby Prologic II con amplificador de 700 W y tomas auxiliares para fuentes de sonido portátiles, y llave electrónica realizada en cristal de zafiro.
Exquisito y resolutivo por igual, el 3.0 TDI hace acopio de una tecnología de vanguardia que, sin duda, lo eleva a los altares. Tanto que parece difícil que sus rivales premium de siempre -BMW Serie 5, Mercedes Clase E-, o los de nuevo cuño -Jaguar XF o Lexux GS- puedan cuestionar el trono comercial que desde hace años ostenta la berlina de lujo por antonomasia.
Este turbodiésel de campanillas da con el equilibrio idóneo entre la respuesta dinámica más convincente y el estatus de confort que se le supone a un modelo de 50.000 euros, para empezar a hablar.
Las principales virtudes del habitáculo se concentran en amplitud y ergonomía. Sus cinco plazas son muy aprovechables, y llegado el caso permiten trasladar a otros tantos adultos, aunque los prominentes túnel de transmisión -en el suelo- y consola -la delantera que acerca a los pasajeros traseros las salidas de aireación- restan algo de habitabilidad. En todo caso, es un automóvil amplio. Mucho tienen que ver sus 2.843 mm de batalla y los 4.927 que exhibe la longitud. Así pues, es fácil adivinar que el espacio entre butacas para las piernas no genera dilemas.
La reinvención del Mini ha sido, y es, un éxito comercial rotundo: más de 1,2 millones de unidades vendidas en todo el mundo desde que BMW cogiese las riendas de la marca evidencian que ha calado, y que lo ha hecho de verdad. Es evidente que el coche, ante todo, es un capricho, eso sí, de excelente factura. Su habitáculo es casi biplaza a nada que las butacas delanteras viajen un poco retrasadas, y el maletero es realmente pequeño.
El Clubman amplía los 3.70 metros que el Mini normal mide de largo a 3.95. Y lo mismo la batalla, que pasa de 2.47 a 2.55 metros. El resultado son unas plazas traseras estrechas para tres ocupantes -sin coste se puede solicitar configurado para cuatro pasajeros-, pero válidas para dos y con espacio suficiente para las piernas, en la línea de un utilitario medio.
El equipamiento es bastante completo, aunque puede duplicar el coste del coche recurriendo a la interminable lista de opciones que ofrece, en la que encontramos desde climatizador de una zona -con unos mandos de lo más incómodo-, hasta navegador, volante multifunción, distintos guarnecidos internos para techo y puertas -el cuero se pone en 1.404 euros-, techo solar doble, keyless -507 euros-, suspensión más dura -195 euros-, control de crucero, llantas de 17 pulgadas -como en nuestra unidad de pruebas, por 1.209 euros-, Bluetooht con puerto USB -409 euros-, faros bixenón... La verdad es que se puede personalizar tanto -junto a lo anterior ofrece adhesivos exteriores, combinaciones de color carrocería/techo...- que será difícil dar con otro Clubman igual al nuestro.
En tiempos de crisis, muchas marcas del sector automovilístico adoptan estrategias austeras, conservadoras. No es el caso de Citroën. El fabricante francés presentó ayer 5 de febrero en París -el mismo día en el que nació su fundadador- su nueva imagen corporativa, que comienza por un rediseño del logotipo, ahora con los chevrones liberados de su marco y en tres dimensiones, y con el rojo como protagonista tipográfico.
El concept car DS INSIDE es el primer signo visible de esta alternativa, más lujosa, a la línea convencional de Citroën. Sentará las bases de los futuros DS3, DS4 y DS5. Una variante creativa que se distingue por la calidad de sus acabados. No se trata de una estrategia de renovación, estos coches no sustituyen a ningún modelo anterior sino que emergen para relanzar la gama.
El DS3 estará a la venta en 2010. El prototipo en el que se inspira tiene carrocería con dos puertas laterales y portón trasero. Aún no se han revelado datos acerca de sus dimensiones, si bien se espera que se desvele más información en el próximo Salón de Ginebra.